El presidente Luis Abinader participó de la misa en memoria de las víctimas mortales y la salud de los lesionados por la explosión registrada este lunes en la ciudad de San Cristóbal.

En la solemne ceremonia acompañaron al mandatario, la vicepresidenta Raquel Peña, la primera dama Raquel Arbaje, el ministro de la Presidencia, Joel Santos, y el ministro administrativo de la Presidencia, José Ignacio Paliza.

La celebración estuvo a cargo del sacerdote, Cruz María Echeverría, párroco de la iglesia Nuestra Señora de la Consolación, donde se realizó el oficio religioso.

En la homilía, el religioso resaltó la rápida respuesta de las autoridades nacionales, provinciales y municipales. 

También el trabajo realizado por el personal de socorro y de  los médicos, enfermeras y otros servidores del sector de salud que estuvieron muy preocupados por atender a las víctimas. 

Destacó la unidad y armonía de las autoridades y la población para que tras el acontecimiento el sufrimiento fuera el menor posible y más rápidamente se respondiera a la emergencia.

En las peticiones, elevó plegarias por el eterno descanso de las personas que perdieron la vida en el siniestro y la salud de aquellos que se recuperan de las lesiones sufridas.

Sacerdote Cruz María Echeverría

Finalizado el culto religioso católico, el jefe de Estado se trasladó a la Gobernación de San Cristóbal para encabezar una mesa de trabajoen la cual se definirán las acciones tras la tragedia de San Cristóbal.

Otros funcionarios presentes en la eucaristía fueron el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Víctor Bisonó; de Obras Públicas y Comunicaciones, Deligne Asceción; de Energía y Minas, Antonio Almonte; de Deportes, Francisco Camacho; de Salud Pública, Daniel Rivera; de Trabajo, Luis Miguel Decamps; de Interior y Policía, Jesús Vásquez, y de Viviendas y Edificaciones, Carlos Bonilla.

También, la gobernadora de la provincia San Cristóbal, Pura Casilla; el alcalde, José Montás; el director de la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID), Rafael Salazar, y el administrador del Banco Agrícola, Fernando Durán.

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